Pedagogía basada en el modelo de COMPETENCIA

1. Relacionarnos prioritariamente con los aspectos positivos de los adolescentes en todos lo concerniente a su persona, esto es, con todo aquello en lo que funciona bien: su capacidad de lograr algo, interesarse por algo, estremecerse con alguien…

 

2. Se trata de evitar por todos los medios el choque frontal con sus conductas defensivas que activan la angustia y les reducen en sus posibilidades, y entrar a relacionarnos con ellos desde lo positivo que en ellos descubrimos.

 

3. Activar en ellos, a través de la tarea, todas las capacidades básicas del ser humano que nos permiten relacionarnos con el mundo exterior, con los otros y con los aspectos de nosotros mismos: percibir, atender, memorizar, pensar, interiorizar, participar, explorar, ejecutar, controlar y coordinar las acciones.

 

4. Usar el refuerzo positivo como herramienta permanente para la relación con los adolescentes.

 

5. Generar a través de la acción una dinámica de superación de dificultades. A partir de experiencias que les ayuden a salir de los “atascos” en los que se encuentran frecuentemente atrapados por sus conflictos, carencias o fracasos. Para ello es importante tender puentes que permitan rehacer el camino y aprender a asumir sus frustraciones.