Personas sin hogar








APRENDIZAJE- SERVICIO

 

Los alumnos del Centro Educativo San Mamés, hemos realizado un proyecto solidario para personas sin hogar.

Este proyecto se engloba en una actividad que se conoce como Aprendizaje y Servicio y que consiste en que los alumnos con la ayuda de los profesores, aprendamos a la vez que ayudamos con nuestro trabajo a personas que lo necesiten.

Nuestro APS se ha centrado como comentábamos anteriormente en un colectivo tan necesitado en estas épocas de crisis como es el de las Personas Sin Hogar.

Las actividades que hemos realizado han sido las siguientes:

-         Colaborar con el Comedor Social de los Franciscanos de Irala

-         Colaborar con el Banco de Alimentos

-         Realizar una recogida de alimentos en nuestro centro

-         Organizar una dinámica llamada dejarse preguntar

 

Lo primero que hicimos fue adquirir conocimientos sobre un ámbito tan desconocido para nosotros como es el del sinhogarismo.

Nos acercamos al comedor social que los Franciscanos tienen en el barrio de Irala con el fin de conocerlo y realizar una pequeña formación sobre las personas sin hogar para así poder ayudarles mejor. Esa formación corrió a cargo de Toño, responsable del Comedor y una persona que lleva más de 25 años al frente del comedor y con sus historias y vivencias, nos trasladó  su amor y sus ganas de trabajar con un colectivo tan necesitado de la ayuda de todos para poder salir adelante.

A continuación nos presentaron a Alberto que es un Educador Social que trabaja con las personas usuarias del comedor y que ha ido haciendo un montón de cosas para facilitarles la vida a estas personas.

Alberto es una pieza clave en toda esta historia porque sin su ayuda, no hubiéramos podido acercarnos tanto a esta realidad tan dura pero a la vez tan positiva en nuestro aprendizaje.

Después de conocer todo acerca de las personas a las que íbamos a ayudar, nos juntamos para pensar que es lo que podíamos hacer cada uno en los talleres en los que nos estamos formando para trasladárselo a este colectivo sin-hogar.

A continuación la siguiente acción que llevamos a cabo fue con la ayuda de nuestros compañeros del Taller de Cocina y pastelería, elaborar una serie de dulces, que llevamos a Irala, a un pequeño Centro de Día improvisado que se hace llamar: “La salita del Café”, dónde se juntan todas las mañanas distintas personas de la calle que tienen en común, la falta de un lugar donde resguardarse del frío y de la lluvia que por desgracia tanto nos ha acompañado durante estos meses en Bilbao. Algún compañero nos hacia el siguiente comentario: “ Y nosotros nos quejamos de que está todo el día lloviendo, teniendo un lugar dónde dormir todas las noches…”; parece que la experiencia empezaba a “calar” en el grupo y la gente empezaba a valorar esas pequeñas cosas que por darlas por hechas todos los días, no son menos importantes en nuestras vidas.

Una mañana compartimos un café y un ratito muy provechoso con las personas usuarias de “la salita del café”, compartiendo historias de la calle y de la vida que a más de uno nos dieron que pensar. Además estas personas nos agradecieron mucho los dulces que les hicimos y les llevamos y de los que dieron buena cuenta.